Los días en los que ni el mar te quiere
aún puedes proyectar tu sombra
y esperar
de pie
a que tu imagen se apague
en los demás corazones
Irte sin hacer ruido
No dejar ninguna huella
Como el sueño que Borges olvidó antes del alba:
¿ha sido o no?
Donde estuviste no quedan
sino presagios
de tiempos nuevos
de tiempos sin ti
Las personas maravillosas no pueden irse sin hacer ruido. Las personas maravillosas dejan huella.